¿Qué es un panel solar mono (monocristalino)?
Un panel monosolar es un módulo fotovoltaico cuyas células solares se cortan a partir de un único cristal de silicio continuo (un lingote de silicio cultivado mediante el método Czochralski), lo que garantiza que cada célula posee una estructura de red cristalina uniforme.
Esto significa que las células del panel están hechas de material de monosilicio, lo que permite que los electrones se muevan más libremente dentro de la red (menos límites de grano). Por consiguiente, en comparación con el material de silicio policristalino, se puede lograr una mayor eficiencia de conversión de energía por unidad de superficie.
Principales ventajas para aplicaciones comerciales
1. Alta eficiencia/optimización del espacio: los módulos mono suelen alcanzar una eficiencia de conversión de 20-24% en condiciones de prueba estándar (STC), lo que permite generar más electricidad en un espacio limitado en tejados o en el suelo.
En los proyectos con áreas de desarrollo limitadas (tejados, fachadas, emplazamientos estrechos), se necesitan menos módulos para alcanzar el mismo objetivo de kilovatios-hora, lo que reduce los costes por kilovatio de las estructuras de montaje, el cableado y los componentes del balance del sistema (BOS).
2. Rendimiento superior en entornos difíciles: Estos módulos suelen presentar mejores coeficientes de temperatura (es decir, menor degradación de la potencia a altas temperaturas) y superan a los tipos cristalinos de nivel inferior en condiciones de poca luz/sombra parcial.
3. Mayor vida útil y fiabilidad: Aprovechando procesos de fabricación maduros y materiales de silicio de primera calidad, los módulos mono suelen ofrecer garantías de rendimiento de 25 años con índices de degradación anual más bajos (aprox. 0,5%/año) que las alternativas de bajo coste.
4. Estética y valor de marca: Desde la perspectiva de un edificio comercial o de un inquilino, el aspecto oscuro y uniforme de los monomódulos se ajusta mejor a los requisitos de diseño arquitectónico o de marca (por ejemplo, sistemas solares visibles en tejados).
Escenarios típicos de aplicación comercial
Ideal para tejados planos o con limitaciones, donde cada metro cuadrado es valioso (edificios de oficinas, almacenes, centros comerciales).
Adecuado para propiedades de alto valor o edificios de cara al inquilino en los que la estética es fundamental (marcos oscuros, paneles totalmente negros).
Proyectos en los que la vida útil del sistema, los riesgos de O&M y la elegibilidad de garantía/financiación son críticos - por ejemplo, arrendamientos, Acuerdos de Compra de Energía (PPAs), EPC comercial (Engineering Procurement Construction).
Instalaciones de microrredes o aisladas de la red, donde la alta eficiencia reduce la huella y disminuye los costes de balance del sistema.
Factores que deben sopesar los equipos de contratación
Costes iniciales: los precios de los módulos monocristalinos son más elevados que los de los policristalinos o los de capa fina, debido a la mayor complejidad de los procesos de fabricación (crecimiento de lingotes monocristalinos, corte de obleas, pérdidas de rendimiento).
Estrategia de coste vs. espacio: Si se dispone de un amplio espacio de bajo coste en el tejado o en el suelo y predominan los costes de balance del sistema, los módulos de menor eficiencia pueden lograr un menor coste instalado por kW incluso con una utilización reducida de la superficie.
La segmentación técnica importa: “mono” es una categoría amplia que engloba numerosos subtipos (PERC, tipo N, bifaciales, células semicortadas, etc.). Los factores clave de evaluación son el tipo de célula, el índice de degradación, las condiciones de garantía y el riesgo de puntos calientes.
No es la opción óptima para todos los escenarios: Las tecnologías alternativas (por ejemplo, la capa fina, la fotovoltaica integrada en edificios, los sistemas de seguimiento) pueden ser más adecuadas en escenarios con mucha sombra, temperaturas extremas o costes del suelo extremadamente bajos.